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Quisiera tener el misterio
del mapa de un tesoro
en tus manos de pirata
para que descifraras
poco a poco
el secreto de mi alma.

Quisiera hacerte sentir
tanta ternura
que te fundieras en mí,
con tu suspiro de brisa,
para querer amarme siempre
bajo el calor de la caricia.

Quisiera ser tan imprescindible
para ti,
que tanto me necesitaras,
que gritaras mi nombre
desesperado siempre
desde lo hondo de tus entrañas.


Tatiana Krahe.
Madrid, Noviembre 2002.