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Me dueles, me haces herida
en mis adentros,
de tanto como te amo.
Te quiero, te quiero, te quiero.
y te vuelvo a requerer
y me vuelves a doler
y vuelvo a quererte
como el sediento al agua,
como el reo al perdón,
como el asceta a Díos,
como la madre al hijo.
y me vuelves a doler
pero te vuelvo a querer,
aunque ya no estés.
 
 
Tatiana Krahe.
Madrid, Mayo 2002.