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Quiero gritar yo, tu nombre
que lo lleven las gaviotas,
surcando todos los cielos,
y puedas oír mi llamada.

Quiero gritar toda tu ausencia,
que la arrastren las sirenas,
por las ondas de los mares,
y puedas oír mi demanda.

Y quiero gritar mi locura,
que la dancen las ondinas,
en las crestas de las olas, 
y puedas venir en mi ayuda.

Tatiana Krahe. 
Madrid, Mayo 2002.