Porque me llegas muy dentro, y te quedas
acurrucado allí.
Porque das luz a mi corazón,
que estaba en tinieblas.
Porque revolotean mil mariposas
en mi estomago, cuando pienso en ti.

Porque ocupas mi pensamiento,
desde al principio al fin.
Porque eres el sol, que ilumina mis mañanas,
y la luna que me recoge y acuna en mis noches.
Porque haces locuras en mis sentimientos,
cuando me amas.
Porque eres mi debilidad en mi fortaleza.

Porque se alborotan mis cinco sentidos,
cuando estoy junto a ti:
Mis ojos, se iluminan cuando te ven,
mis oídos, se alegran cuando te escuchan,
mi nariz, se ensancha con tu perfume,
mi boca, tiembla cuando se acerca a la tuya.
Y mis manos...ellas juegan y acarician
uno a uno, todos los poros de tu piel.


Y suspiro...
suspiro y sé que te amo, por todo eso
y mucho más...


Tatiana Krahe.
Madrid, Abril 2001.

 

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